Mi Poema Mi poema está ahí,
uno más entre millones
que andan dispersos por el mundo.
Son tantos los poemas,
como son tantas las doradas hojas del otoño.
Pero un día de pronto,
por algún motivo o sin ningún motivo,
tu mirada se detiene en él,
y mi poema se ilumina,
tus ojos lo observan
y mi poema se siente hermoso.
Tus ojos lo leen y ese poema brilla
como una estrella.
Luego mientras prosigues el camino,
mientras te alejas, llevando sobre vos,
algo de ese brillo que se va apagando,
mi corazón agradecido te dice "gracias".
Morir en tus ojos Deben ser tus ojos, el pecado original
pues son muy hermosos, nadie los puede dejar,
quiero que sean tus manos, el transporte de mi paz
paraíso de los años, que jamás se borrarán.
Hay que explorar tus labios, como si fuera un ritual,
para beberme a diario tú sonrisa y tú mirar.
Te llevaré en mis sueños, y detendré el silencio,
para escuchar tu voz teñida en mí. Y te tendré frente a mí, para fundirme en tu mirada y así morir... en tus ojos.
Déjame saborear este momento No, no te digo que te amo, pero lo siento aquí, muy adentro. Déjame saborear este momento... cuando siento tu cuerpo acercarse como un oleaje a la vez suave y salvaje. Porque cuándo me miras así, con ese anhelo, ese amor, ese deseo...cuando mi cuerpo te siente y que mis brazos te envuelven... Cuando el soplo de tu llama me abrasa y me robas hasta el alma... ya no soy sólo un corazón abierto, soy ansia, delicia, tormento. Un amor así ¿necesita acaso de una confesión en verso? Déjame cariño, déjame saborear este momento, y ¡ámame! Ámame, como solo tú sabes hacerlo.
Arenas
Llevo tu sangre en mi cuerpo, desde aquella noche que jugamos con la luna, el aire se hizo tibio en aquella playa junto al río. Las estrellas sonreían, una suave brisa nos mecía. Todo era silencio en la noche de magia perfumada. Pegado al mío, los alocados latidos de tu corazón, golpeaban en mi pecho. De vez en cuando, de nuestros húmedos labios, escapaba un suspiro, un beso. Ni las olas del río respiraban, parecía que el encanto del instante respetaban. Y como sólo ocurre en los sueños, mientras aquella corriente de pasión nos arrastraba... me sentí un hombre amado.
Quisiera Quisiera robarte una sonrisa, hacerla mía... y adivinar cuando me miras, la ternura escondida de tu risa. Quisiera leer escrito en el viento, uno solo de tus pensamientos, cerrar los ojos y creer que estoy dentro. Quisiera que olvidaras la coraza en la que encerraste el alma, y despacio, paso a paso, me tomaras de la mano para comenzar de nuevo, aquél sueño que dejaste en suspenso. Quisiera ser un rinconcito de tu cuerpo, estar dentro tuyo a cada momento, beber de tu piel la dulzura de tus besos, y gota a gota, comunicarte esta pasión loca.
El arco iris Más allá del jardín de los recuerdos, son tus labios los que veo, encerrando en un beso los más hermosos deseos. Ayer vi un arco iris, y en sus colores, tu sonrisa flotaba como un sueño. En aquella sonrisa, escribí una página de amor eterno. Nuestras manos jugaban, se enredaban realizando danzas, despertando ansías... aquello fue como un instante en el tiempo, un torbellino de pasión, un dulce sentimiento. Y al contemplar aquello, yo sonreía al aire, acariciaba el viento, la luz, los sueños. Abrazaba un suspiro de tu boca, el calor de tu cuerpo. Hubiese querido tener alas, volar... posarme en tu hombro y susurrar, la suavidad de este amor, que un día... hace tiempo, supiste despertar en mi alma y en mi cuerpo.
Extraño Pasatiempo Extraño pasatiempo el de mi vida de no hacer más que extrañarte, de sentimientos embarcados a la deriva sin encontrar corazón donde amarrarse. Extraño pasatiempo de simular odiarte, desesperado intento de mi sentir para alejarte, condenándome sin la menor clemencia a ser el único que sufre las ausencias. Extraño pasatiempo de perseguir este sueño, de hacer lo necesario y lo innecesario, de solo convertirme en tu esclavo con la firme ilusión de ser tu dueño. Si hay que llorar, entonces derramaré cada lágrima mía. Si hay que esperar, entonces esperaré varias vidas. Si hay que amar, como siempre, amaré sin medida. Si tengo que olvidar, entonces lo siento... Quien te ama como yo te amo ¡Jamás se rinde...Jamás olvida!